El ministro de Economía anticipó ante un auditorio de la Bolsa de Comercio que el índice de Precios al Consumidor podría comenzar a “desacelerarse” a partir de abril. Hoy, el Indec publica el dato.
En la antesala de la publicación oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó que el dato correspondiente a marzo se ubicará por encima del 3%, en línea con las estimaciones privadas que anticipan una leve aceleración respecto a los primeros meses del año.
Durante una exposición, el funcionario explicó que este incremento responde principalmente a “un shock” vinculado a variables estacionales y al impacto de los precios internacionales, en particular los relacionados con el petróleo.
“Seguramente será arriba del 3%, porque hubo un shock que evidentemente tuvo un impacto obvio en todo lo que está relacionado con el petróleo, desde pasajes de avión hasta transporte”, señaló.
Estas declaraciones fueron realizadas en el marco de la presentación del libro “Cambia la música, hay que cambiar el paso” de Salvador Di Stéfano en la Bolsa de Comercio. El evento incluyó un coloquio del que participó Caputo, quien aprovechó la ocasión para exponer sobre la marcha del programa económico y anticipar el dato inflacionario.
Caputo también mencionó factores propios del mes, como la estacionalidad en rubros específicos —entre ellos la indumentaria— que suelen presionar los precios en marzo.
No obstante, buscó llevar tranquilidad al asegurar que se trata de un fenómeno transitorio.
“A partir de abril viene un proceso de desinflación y de crecimiento. No hay ningún misterio: vamos a ver desinflación y vamos a ver crecimiento”, afirmó.
Las declaraciones se conocen en un contexto en el que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundirá este martes el dato oficial. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, la inflación del tercer mes del año rondaría el 3%, lo que implicaría una suba de medio punto respecto al mes anterior y sería el registro más alto en lo que va de 2026.
Más allá de la explicación técnica, el impacto en la economía cotidiana ya se hace sentir. En ciudades como Rosario, el aumento en los precios de los alimentos —especialmente la carne vacuna— viene modificando los hábitos de consumo. Algunos cortes registraron subas de entre el 10% y el 11%, con valores que superan los 20.000 pesos por kilo y alcanzan hasta 25.000 o 26.000 en determinados casos.
Este escenario generó una creciente brecha con otras opciones más económicas, como el cerdo o el pollo, cuyos precios se mantienen considerablemente más bajos. Como consecuencia, muchas familias comenzaron a reemplazar productos tradicionales por alternativas más accesibles, en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo.
En su exposición, Caputo defendió el rumbo económico del Gobierno y aseguró que el país atraviesa un cambio estructural. “Estamos viviendo probablemente los mejores 18 meses de las últimas dos décadas”, sostuvo, al tiempo que destacó que el modelo actual difiere de experiencias anteriores al no estar impulsado por crisis, sino por reformas de fondo.
En esa línea, criticó políticas económicas del pasado basadas en el aumento del gasto público y la presión impositiva, al considerar que “expulsaban a la gente del sistema” y desincentivaban la inversión.
Mientras se aguarda el dato oficial, el foco estará puesto en si, tal como anticipa el Gobierno, la inflación inicia en los próximos meses un sendero descendente sostenido, en paralelo con una eventual recuperación de la actividad económica.
Informe de Agostina Meneghetti.
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