La Verdeamarela volvió a decepcionar en una Copa del Mundo. Cayó 2 a 1 en octavos de final frente a Noruega, que dio el gran golpe del torneo y avanzó por primera vez a los cuartos de final.
El Mundial 2026 ya tiene su primera gran sorpresa. Brasil, uno de los máximos candidatos al título, quedó eliminado en los octavos de final tras perder 2 a 1 frente a Noruega, en un resultado que quedará marcado como uno de los mayores batacazos de la historia reciente de la Copa del Mundo.
La selección dirigida por Carlo Ancelotti llegaba con el favoritismo de su lado, pero volvió a mostrar dificultades para transformar su jerarquía individual en un funcionamiento colectivo. Del otro lado apareció una Noruega ordenada, intensa y letal, liderada por un intratable Erling Haaland, autor de los dos goles que sentenciaron la clasificación europea.
Brasil tuvo la oportunidad de cambiar la historia en el primer tiempo, pero desperdició un penal que terminó pesando demasiado en el desarrollo del encuentro. Ya sobre el final, Neymar descontó también desde los doce pasos, aunque el gol solo sirvió para maquillar un resultado que ya era irreversible.
El pitazo final desató el festejo noruego y el silencio de millones de brasileños. Por primera vez en su historia, Noruega se metió entre los ocho mejores del mundo y ahora espera al ganador del duelo entre México e Inglaterra para disputar un lugar en las semifinales.
Para Brasil, en cambio, la eliminación vuelve a abrir interrogantes. El seleccionado pentacampeón del mundo acumula otra frustración mundialista y continúa sin poder recuperar el protagonismo que supo tener durante décadas. Ni la llegada de Carlo Ancelotti ni la experiencia de figuras como Neymar alcanzaron para evitar una nueva decepción.
El sueño brasileño terminó antes de lo esperado. Mientras Noruega celebra una clasificación histórica, la «Canarinha» inicia un nuevo período de análisis y reconstrucción tras otro Mundial que concluye mucho antes de lo imaginado.
Fuente: Libertad Noticias.
