Según consigna La Opinión Austral hace un rato: El Tribunal Oral Federal N° 4 condenó al exministro de Planificación Federal Julio De Vido, al exsecretario de Obras Públicas José López y al exfuncionario Néstor Ulloa por cohecho pasivo y administración fraudulenta en la causa Skanska. Además, los tres fueron inhabilitados de manera perpetua para ejercer cargos públicos por su participación en el primer gran escándalo de corrupción del kirchnerismo.
El Tribunal Oral Federal N° 4 condenó este lunes a cinco años de prisión al exministro de Planificación Federal Julio De Vido, al exsecretario de Obras Públicas José López y al exgerente general de Nación Fideicomisos S.A. Néstor Ulloa por los delitos de cohecho pasivo (cobro de sobornos) y administración fraudulenta contra el Estado en la causa Skanska, considerada el primer gran escándalo de corrupción del kirchnerismo.
Además de las penas de prisión, los tres exfuncionarios fueron inhabilitados de manera perpetua para ejercer cargos públicos, tal como había solicitado el fiscal federal Abel Córdoba durante su alegato.
El fallo fue dictado por los jueces Jorge Gorini, Guillermo Costabel y María Gabriela López Iñiguez, integrantes del Tribunal Oral Federal N° 4. La sentencia fue adoptada por mayoría, con disidencias de la jueza López Iñiguez respecto de las calificaciones legales y el monto de algunas penas. Los fundamentos del fallo serán dados a conocer el próximo 22 de septiembre.
De Vido siguió la lectura del veredicto por videoconferencia desde su domicilio, donde cumple prisión domiciliaria por la condena firme en la causa de la tragedia de Once. López, en tanto, participó desde la cárcel, donde cumple otras condenas vinculadas a hechos de corrupción.
El caso Skanska: la primera causa de corrupción del kirchnerismo
La investigación se originó por presuntas irregularidades en la ampliación de los gasoductos Norte y Sur, obras adjudicadas en 2004 a la empresa sueca Skanska para incrementar la capacidad de transporte de gas natural en el país.
Según acreditó la Justicia, la maniobra incluyó el pago de sobornos a funcionarios públicos, el uso de facturas apócrifas para justificar la salida del dinero y un esquema de administración fraudulenta en perjuicio del Estado.
Una de las pruebas centrales fue una grabación realizada durante una investigación interna de la empresa. En esa conversación, el entonces gerente comercial de Skanska, Javier Azcárate, reconocía el pago de coimas para obtener las obras y explicaba que las erogaciones se habían encubierto mediante facturación falsa.
Inicialmente, la Cámara Federal declaró nula esa prueba por considerar que la conversación había sido grabada sin conocimiento del directivo. Sin embargo, tras un fallo de la Corte Suprema, la Cámara Federal de Casación Penal validó el audio en 2016 y la investigación se reactivó. Luego, el juez federal Sebastián Casanello volvió a procesar a los acusados y en 2019 la causa fue elevada a juicio oral a pedido del fiscal Carlos Stornelli.
El debate comenzó en abril de 2024 con 30 imputados. En septiembre del año pasado, el fiscal Abel Córdoba solicitó condenas para 13 de ellos y la absolución de los 17 restantes.
También condenaron a exdirectivos de Skanska
Además de las condenas contra De Vido, López y Ulloa, el tribunal impuso cuatro años de prisión al exdirector regional de Skanska Mario Piantoni y a los exdirectivos Javier Azcárate y Gustavo Vago por el delito de cohecho activo, al considerar probado que participaron del pago de sobornos para obtener las adjudicaciones.
También recibieron condenas de tres años de prisión de ejecución condicional los exdirectivos Eduardo Varni, Héctor Obregón, Juan Carlos Bos, Alejandro Gerlero, Alfredo Grecco y Roberto Zareba.
Durante el juicio, el fiscal Córdoba sostuvo que De Vido ocupó un rol central en la maniobra. “No solo tenía jerarquía formal, sino que tenía una posición determinante coordinando el conjunto de los aportes, por lo que sostenemos que tuvo el dominio final del plan de acción en su totalidad”, afirmó en sus alegatos.
La causa Skanska permaneció casi dos décadas en trámite judicial y se convirtió en el primer expediente de corrupción de relevancia durante los gobiernos kirchneristas. Con esta sentencia, la Justicia dictó las primeras condenas por el esquema de sobornos y fraude vinculado a la ampliación de los gasoductos Norte y Sur.
Fuente: la Opinión Austral

