Un sismo de magnitud 7,2 y otro de 7,5 sacudieron este miércoles a Venezuela, según reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), y provocó escenas de pánico en distintos puntos del país, incluida la capital Caracas.
Estos terremotos se encuentran entre los más fuertes que han azotado Venezuela en más de un siglo.
El primer movimiento telúrico tuvo su epicentro a 21 kilómetros de profundidad cerca de la ciudad de San Felipe, estado de Yaracuy (a unos 200 kilómetros de Caracas) y se registró a las 22:04 GMT, de acuerdo con los datos preliminares difundidos por el organismo sismológico estadounidense.
El segundo, de 7,5 de intensidad, ocurrió 39 segundos después (22:05 GMT) en la misma zona y a 10 kilómetros de profundidad.
“Este terremoto fue el primero de un doblete; este sismo precursor de magnitud 7,2 fue seguido tan solo 39 segundos después por un sismo principal mayor, de magnitud 7,5″, informó el USGS.
“Es probable que haya un gran número de víctimas y grandes daños y que el desastre sea generalizado”, dijo el USGS, estimando inicialmente que el número de muertos probablemente oscilaría entre 1.000 y 10.000.
El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico de Estados Unidos emitió una alerta de tsunami para las Islas Vírgenes, luego fueron levantadas. Las autoridades de la República Dominicana también emitieron una alerta para la isla. Otra alerta para Puerto Rico fue rápidamente desestimada.
“Este temblor fue horrible hasta peor que el de 1967 (cuando ocurrió un terremoto en Caracas). El edificio se movía. La policía me ayudó a bajar porque no podía”, dijo María Romero, una pensionada de 80 años que vive en el sur de Caracas.Un mapa geográfico muestra las zonas de intensidad sísmica de un terremoto con epicentro cerca de Valencia, Venezuela, y su alcance.
Algunas zonas de la capital se encuentran sin electricidad producto del movimiento telúrico.
Los servicios de emergencia trabajan en el lugar donde se ha derrumbado un edificio tras el fuerte terremoto que sacudió el centro-norte de Venezuela el miércoles por la tarde, en Caracas, Venezuela, el 24 de junio de 2026, en esta captura de pantalla de un vídeo. REUTERS TV/vía REUTERS
Tras el evento principal, se registraron varias réplicas en la zona, generando preocupación entre la población y reforzando la sensación de inestabilidad sísmica en los minutos posteriores al temblor.
El ministro de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, informó que las primeras evaluaciones apuntan a daños estructurales en distintos sectores de Caracas y confirmó que equipos de emergencia fueron desplegados en las zonas más afectadas.
En una declaración difundida poco después del sismo, Cabello señaló que el movimiento telúrico se sintió con intensidad en varios estados del país. “Todo indica que es muy superior a siete puntos, según las mediciones. Estamos esperando los informes definitivos y correspondientes”, afirmó.
El funcionario indicó que las áreas con mayores reportes de daños se encuentran en el este de la capital venezolana.
“La zona de Los Palos Grandes, Altamira, que ha sido la zona sísmica por naturaleza de Caracas. Y ahí tenemos situaciones muy, muy alarmantes desde el punto de vista gráfico”, dijo.
“Se nos han venido unos edificios y casas y viviendas, se han desplomado”, declaró, al tiempo que aseguró que organismos de rescate y seguridad fueron movilizados de inmediato para atender la emergencia.
El fenómeno no solo impactó en territorio venezolano, sino que también fue percibido en regiones de Colombia, donde habitantes reportaron movimientos leves pero notorios en algunas ciudades fronterizas.
Venezuela forma parte de una de las regiones con mayor actividad sísmica del norte de Sudamérica debido a su ubicación sobre el límite entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica. La interacción entre ambas estructuras geológicas genera movimientos frecuentes a lo largo del territorio nacional, especialmente en áreas cercanas a sistemas de fallas como el de Boconó, considerado uno de los más importantes del país.
Aunque la mayoría de los sismos registrados cada año son de intensidad moderada o baja y pasan inadvertidos para gran parte de la población, el historial venezolano incluye terremotos de gran impacto. El más recordado ocurrió el 26 de marzo de 1812, durante el Jueves Santo, cuando un potente movimiento telúrico destruyó amplias zonas de Caracas, La Guaira, Mérida y otras ciudades. Los especialistas estiman que ese terremoto alcanzó una magnitud cercana a 7,7 y dejó decenas de miles de víctimas.
El temblor registrado este miércoles figura entre los eventos sísmicos más fuertes ocurridos en el país en los últimos años. Antes de este episodio, uno de los movimientos de mayor magnitud se produjo en agosto de 2018 frente a las costas del estado Sucre, cuando un terremoto de 7,3 se sintió en buena parte del territorio venezolano y en varios países vecinos. Más recientemente, durante 2025 también se reportaron sismos superiores a magnitud 6 en el occidente del país.
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Con información de Infobae

