Resumen Medio Oriente, 30 de abril de 2026.
El comandante de la Armada iraní ha adelantado que pronto Teherán revelará nuevas capacidades militares en el ámbito marítimo que harán temer al enemigo.
El comandante de la Fuerza Naval del Ejército iraní, el contralmirante Shahram Irani, ha asegurado que las fuerzas iraníes mantienen el control del estrecho de Ormuz hasta el mar arábigo y ha advertido que si el enemigo “se acerca más, tomaremos medidas operativas sin demora”.
El enemigo “muy pronto, sin duda verán de nuestra parte un arma terrible y que está justo al lado de ellos. Espero que no les dé un infarto”, ha adelantado el militar iraní en una entrevista televisada en un medio local este miércoles.
A pesar del bloqueo impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes, el comandante Irani ha confirmado que “algunos buques han zarpado de nuestros puertos y otros han llegado a sus destinos”.
También ha condenado enérgicamente la incautación ilegal por parte de las fuerzas estadounidenses de algunos buques iraníes como parte de su bloqueo ilegal, lo que ha denunciado no solo como “piratería”, sino también como “toma de rehenes”.
“Han tomado como rehenes a miembros de la tripulación y a sus familias a bordo de los barcos”, ha denunciado y acusado que “los estadounidenses son peores que los piratas somalíes, porque estos últimos actuaban por pobreza, pero a esto le han añadido la toma de rehenes”.
Sin embargo, el comandante ha agregado que las Fuerzas Armadas de la República Islámica haan jurado vengar a los mártires de la nación “hasta la última gota de nuestra sangre”. “Les asestaremos un golpe del que se arrepentirán”, ha remarcado.
El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial, se ha convertido en el epicentro de una crisis extendida en el mundo. Estados Unidos ha impuesto un bloqueo naval a los puertos iraníes, a lo que Irán ha respondido con restricciones al paso por el angosto paso marítimo.
Teherán ha condenado el cerco como una violación de los términos del alto el fuego y ha respondido cerrando el estratégico estrecho de Ormuz a todo tránsito, con excepción de los buques que logren obtener autorización de las autoridades iraníes competentes para atravesar este punto crítico.
En otra parte de la entrevista, el contralmirante Irani ha explicado que, durante la guerra impuesta desde el 28 de febrero durante cuarenta días a Irán, Estados Unidos e Israel pensaban que vencerían en el menor tiempo posible, por ejemplo de tres días a una semana. “Esa misma suposición se ha convertido ahora en una broma en las academias militares”, ha matizado.
El alto mando naval ha señalado que Irán ha realizado siete operaciones con misiles contra el portaviones estadounidense Abraham Lincoln, de modo que Estados Unidos no pudo durante un tiempo hacer volar sus aviones ni llevar a cabo operaciones aéreas.
Ha dicho que la contundente represalia iraní obligó a Estados Unidos a realizar reparaciones y agregar más destructores de torres.
“Los esfuerzos bélicos de Estados Unidos implicaron el despliegue de misiles contra territorio iraní desde plataformas basadas en unidades navales, antes de recurrir a más plataformas de misiles, lo que obligó a desplegar más destructores; sin embargo, siguen estancados”, ha reiterado.
En respuesta a la guerra estadounidense-israelí, Irán lanzó 100 oleadas de ataques con misiles y drones, causando daños significativos al agresor.
“La historia registrará que la nación iraní hundió a la superpotencia estadounidense en el Golfo Pérsico y el mar de Omán”, declaró el miércoles el general de división Mohsen Rezai, miembro del Consejo de Discernimiento del Sistema de Irán y también excomandante del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI).
“El personal militar estadounidense advierte que, si su país continúa la guerra, existe la posibilidad de que sus buques sean hundidos y sus soldados mueran”, afirmó.
En caso de una nueva agresión, —agregó Rezai— Estados Unidos “debería esperar que capturemos a un gran número de sus fuerzas”.
“Si el Congreso (estadounidense) decide no ir a la guerra, Trump podrá culpar al Congreso y a los demócratas. Si el Congreso apoya continuar la guerra, Trump les atribuirá las consecuencias de prolongarla”, analizó el asesor persa.
Sin embargo, el funcionario afirmó que “la opción menos costosa” para Estados Unidos sería aceptar las diez condiciones que Irán ha establecido para lograr una solución a la situación.
Las condiciones incluyen la conclusión definitiva de cualquier caso de agresión contra la República Islámica, el cese de la agresión en todos los frentes, el levantamiento de las sanciones ilegales y el pago de indemnizaciones.
Mientras tanto, Rezai desmintió categóricamente los rumores difundidos por Estados Unidos y sus aliados sobre el estado de salud del Líder, Seyed Moytaba Jamenei, describiéndolo como “joven, sano y enérgico”, y afirmando que “está gestionando los asuntos del país con prudencia”.
La República Islámica, remarcó, está decidida a vengarse de los adversarios por el martirio del anterior Líder, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, que fue blanco de ataques en las primeras etapas de la agresión.
“La venganza por el Líder mártir sigue vigente y no se consumará sino con la eliminación de Israel”, remarcó.
En referencia a sumisión de Estados Unidos a la presión ejercida por el régimen israelí para unirse a la agresión con el fin de intentar materializar las ambiciones de Tel Aviv, Rezai indicó que la agresión había demostrado ciertas realidades, entre ellas que Trump se había convertido en “un sacrificio por Israel”.
Otra realidad que surgió de la guerra fue que “Europa está separando su camino del de Estados Unidos”, dijo Rezai aludiendo a la negativa de los aliados europeos de Estados Unidos a contribuir directamente a la agresión y a sus dudas sobre la capacidad de Washington para “protegerlos”.
Irán y EE.UU. alcanzaron una tregua de dos semanas el pasado 7 de abril tras 40 días de intenso intercambio de fuego, la cual fue prorrogada indefinidamente por Washington para negociaciones que no progresaron por las demandas excesivas y el bloqueo naval. Teherán ha dejado claro que, si bien mantiene su compromiso con la diplomacia, no negociará mientras exista el cerco u otra amenaza.
Fuente: Al Mayadeen
