Una situación de extrema tensión se vivió durante la madrugada en una dependencia policial de Río Gallegos, donde un grupo de detenidos protagonizó un motín que incluyó una pelea generalizada, destrozos y el incendio de colchones dentro del sector de calabozos. El episodio terminó con más de doce internos trasladados de urgencia al Hospital Regional Río Gallegos por inhalación de humo y otras lesiones.
Pelea y motín en la Comisaría Segunda de Río Gallegos: el hecho ocurrió alrededor de las 00:35 de este jueves. De acuerdo a la información a la que La Opinión Austral tuvo acceso exclusivo, todo comenzó cuando el personal de guardia escuchó golpes provenientes del sector de calabozos, una señal que activó de inmediato el protocolo de intervención.
Al dirigirse al lugar, los efectivos observaron una riña entre dos internos, situación que intentaron contener separando a los involucrados. Sin embargo, lejos de calmarse, el clima se agravó en cuestión de segundos: el resto de los detenidos comenzó una gresca generalizada que rápidamente escaló en violencia.
En ese contexto, y según consta en el informe interno de la Policía de Santa Cruz, algunos internos iniciaron un foco ígneo en el interior del calabozo, específicamente en cercanías de las rejas de ingreso. El incendio se propagó a partir de colchones y otros elementos, generando una densa columna de humo en un espacio cerrado, lo que incrementó el riesgo tanto para los detenidos como para el personal policial.
La situación obligó a solicitar de urgencia la intervención de Bomberos, que arribaron desde el cuartel central junto con refuerzos policiales de distintas dependencias. En paralelo, se desplegó personal del Comando de Patrullas y otras comisarías de la ciudad para colaborar en el operativo.
Con la premura del caso —y en un escenario de alta peligrosidad— los efectivos ingresaron al sector afectado, lograron sofocar el fuego y procedieron a evacuar a la totalidad de los internos hacia el patio interno y otras áreas seguras de la dependencia.
El saldo sanitario fue inmediato: varios detenidos presentaban síntomas compatibles con inhalación de humo y posibles lesiones derivadas de la gresca y el incendio. Por ese motivo, se solicitó asistencia médica urgente. Minutos después, un móvil sanitario se hizo presente en el lugar y dispuso el traslado de doce internos al Hospital Regional para su evaluación y atención.
Fuentes vinculadas al procedimiento indicaron que la prioridad en ese momento fue evitar consecuencias mayores en un espacio que, por sus características, puede volverse crítico en cuestión de minutos cuando se produce un incendio.
El hecho ya fue puesto en conocimiento de la Justicia, que interviene a través de la secretaría penal de turno, mientras se llevan adelante las diligencias correspondientes para determinar con precisión cómo se desencadenó el motín y qué responsabilidades caben.
Fuente: La Opinión Austral

