En una jornada marcada por el debate político y la presión de organizaciones ambientalistas, el Congreso de la Nación sancionó la Ley de Glaciares, una normativa considerada histórica para la preservación de las reservas estratégicas de agua dulce en la Argentina.
La iniciativa, que había generado fuertes tensiones entre sectores productivos y ambientalistas, establece presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial. Su objetivo principal es garantizar la conservación de estas formaciones naturales como fuentes esenciales de recursos hídricos, fundamentales para el consumo humano, la agricultura y la biodiversidad.
La ley prohíbe actividades que puedan afectar la estabilidad de los glaciares, como la minería a gran escala, la exploración hidrocarburífera y la instalación de industrias contaminantes en zonas sensibles. Además, ordena la realización de un inventario nacional de glaciares, que permitirá identificar y monitorear estas áreas a lo largo del país.
El debate en el recinto estuvo atravesado por posiciones contrapuestas. Mientras algunos legisladores defendieron la norma como una herramienta indispensable frente al avance del cambio climático, otros advirtieron sobre su posible impacto en economías regionales ligadas a la actividad minera.
Organizaciones ambientales celebraron la sanción de la ley, destacando que representa un avance en la defensa de los recursos naturales y en el cumplimiento de compromisos internacionales en materia ambiental. En contrapartida, referentes del sector minero expresaron preocupación por las restricciones que podría generar en inversiones y desarrollo productivo.
La reglamentación de la norma será clave para su implementación efectiva, así como el rol de los organismos de control que deberán garantizar su cumplimiento en todo el territorio nacional.
Con esta decisión, Argentina se suma al grupo de países que cuentan con legislación específica para la protección de glaciares, en un contexto global donde la crisis climática pone en riesgo estos ecosistemas vitales.
Libertad Noticias

