Una densa nube de humo cubrió Teherán tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra depósitos petroleros iraníes. Autoridades iraníes alertaron sobre la posible caída de lluvia ácida o “lluvia negra”, luego de que se liberaran compuestos tóxicos a la atmósfera y se registraran gotas oscuras en distintos sectores de la capital.
Una densa nube negra cubrió este domingo el cielo de Teherán, la capital de Irán, luego de los ataques de Estados Unidos e Israel contra depósitos petroleros en la ciudad y sus alrededores. Las autoridades iraníes alertaron sobre la posibilidad de lluvia ácida o “lluvia negra”, mientras organismos de emergencia pidieron a la población permanecer en sus hogares ante el riesgo de compuestos tóxicos en el aire.
Tras los bombardeos a instalaciones energéticas, casi 10 millones de residentes de Teherán despertaron bajo un cielo oscuro y cubierto de humo. En diferentes barrios comenzaron a reportarse precipitaciones con gotas oscuras, que podrían estar contaminadas con restos de petróleo liberados tras las explosiones.
Un corresponsal de CNN que se encontraba en la capital iraní describió el fenómeno: “Se puede ver que la lluvia, el agua de lluvia, es realmente negra, aparentemente saturada de petróleo”.
Según explicó, se trataría de un fenómeno similar a la lluvia ácida, generado por la mezcla entre partículas contaminantes, humo industrial y vapor de agua en la atmósfera.
Las imágenes que circulan en redes sociales muestran una enorme nube de humo elevándose sobre la ciudad, mientras las precipitaciones oscuras comenzaron a caer en distintos sectores de la capital.
Alerta por compuestos tóxicos en el aire
La Media Luna Roja Iraní advirtió a los habitantes de Teherán sobre el riesgo de liberación de compuestos tóxicos tras la explosión de depósitos de petróleo durante los ataques.
El organismo alertó que podría producirse una peligrosa lluvia ácida. En algunas zonas ya comenzaron a caer gotas oscuras y existe riesgo de contaminación del aire por derivados del petróleo.
Ante esta situación, el Departamento de Defensa Civil recomendó a los residentes permanecer dentro de sus hogares y evitar la exposición a la lluvia o al humo que permanece sobre la ciudad.
Las autoridades también analizan el posible impacto ambiental del incidente y monitorean la calidad del aire en la capital iraní.
“Anoche, cuatro depósitos de petróleo y un centro de transporte de productos petrolíferos en Teherán y El Alborz fueron atacados por aviones enemigos”.
El funcionario indicó que las cinco instalaciones sufrieron daños, aunque los equipos de emergencia lograron controlar y extinguir los incendios provocados por las explosiones.
Vecinos de Teherán relataron escenas de gran impacto durante la noche del ataque. Un residente aseguró haber visto una enorme explosión que iluminó el cielo de la ciudad.
“Vi la explosión en la noche; iluminó el cielo, algo que nunca había visto: parecía el fin del mundo, o el comienzo de lo que me recuerda al infierno”, contó.
Mientras continúan las evaluaciones sobre los daños ambientales y estructurales, las autoridades mantienen la alerta por posibles precipitaciones contaminadas en la capital iraní y recomiendan a la población mantenerse resguardada hasta nuevo aviso.
Con información de La Opinión Austral

