Brasil llevó a cabo la ceremonia de presentación de la primera unidad aérea supersónica producida en su territorio. El evento, que tuvo lugar en el estado de São Paulo, contó con la presencia central del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el ministro de Defensa, José Múcio. Este acontecimiento es visualizado como un progreso sin precedentes dentro de América Latina, congregando a referentes del ámbito civil y militar en lo que se define como un nuevo periodo para la industria aeroespacial del país vecino.
Cooperación internacional y producción local
La aeronave fue diseñada por la compañía sueca Saab, mientras que su ensamblaje local se realizó en colaboración con Embraer. Este proyecto significa un avance tecnológico de relevancia para la Fuerza Aérea Brasileña. Según el acuerdo firmado en el año 2014, la adquisición total comprende 36 unidades, de las cuales 15 se fabricarán íntegramente en suelo brasileño.
La determinación de producir el Gripen en Brasil se comunicó como una política enfocada en asegurar el ingreso a tecnologías de vanguardia. Asimismo, busca potenciar la autonomía en términos de logística y mantenimiento de la estructura militar del país, conforme a lo expuesto por el ministro Múcio.

Simbolismo y soberanía nacional
En el transcurso del acto oficial, el presidente Lula procedió al bautismo del avión volcando champán sobre su estructura. Posteriormente, el jefe de Estado realizó un sobrevuelo por la zona escoltado por la nueva unidad, una acción destinada a resaltar el valor simbólico de esta iniciativa para la soberanía del país.
“El proyecto permite la consolidación de nuestro poder disuasorio, ampliando la capacidad de garantizar la soberanía nacional y la seguridad regional”, manifestó Múcio durante su discurso, donde puso énfasis en el propósito estratégico que persigue el programa. Con la fabricación de este caza, Brasil se posiciona dentro del selecto grupo de naciones con capacidad técnica para generar aviones de combate de tal envergadura.
Inversión y modernización militar
El Estado brasileño dispone de una partida presupuestaria militar que llega a los 5.000 millones de dólares hasta el año 2027. Estos fondos fueron autorizados con la meta de actualizar las fuerzas armadas y fomentar la industria de defensa nacional, tal como ocurre con el F39-E.

Dicho esquema financiero facilita la aceleración de planes estratégicos, entre los que se encuentran la compra de los cazas de origen sueco, la producción en territorio nacional de los aviones de transporte KC-390 y la creación de submarinos mediante tecnología del exterior, siendo todos estos equipos producidos o ensamblados en el país.
Especificaciones técnicas del sistema
Dentro de la serie F del Gripen, el modelo F-39F representa la variante biplaza, ideada para tareas de control, entrenamiento de nivel avanzado y operaciones que demanden la presencia de dos tripulantes. En cuanto a sus dimensiones, posee un largo de 15,9 metros, una envergadura de 8,6 metros y alcanza un peso máximo de despegue de 16.500 kg.
El avión está provisto de una planta motriz que genera un empuje máximo de 98 kN y cuenta con diez puntos destinados al anclaje de sistemas externos y armamento. El periodo calculado para realizar un cambio de rumbo en situación de combate oscila entre los 15 y 25 minutos. Por otro lado, esta serie suma la funcionalidad de reabastecimiento de combustible durante el vuelo, factor que incrementa su flexibilidad operativa y autonomía.
Con información de EFE y AFP.

