Según consigna en su edición de hoy La Opinión Austral: El buque SB-15 “Tango”, con tecnología subacuática se suma a las tareas de búsqueda de Sofía Devries, la joven buzo desaparecida en el Golfo Nuevo. El operativo, que ya incluye patrullajes costeros, medios de superficie y apoyo aéreo, entra en una nueva fase marcada por la ampliación logística y tecnológica, mientras la Prefectura Naval Argentina coordina acciones con el Ministerio Público Fiscal.
El Super buque SB-15 “Tango” arribará a Puerto Madryn para reforzar la búsqueda de Sofía Devries, la joven buzo de 23 años desaparecida en aguas del Golfo Nuevo.Según confirmó el medio local #LU17, el buque insignia de la Prefectura Naval Argentina está equipado con tecnología subacuática avanzada, ampliando la capacidad de rastreo en profundidad y marcando un cambio en la escala y complejidad de las operaciones.
Sofía desapareció este lunes mientras realizaba una inmersión junto a un grupo de siete personas en el Parque Submarino HU SHUN YU 809, a 3,5 kilómetros de Puerto Madryn. Según reportó la Prefectura, la joven no regresó a la embarcación tras finalizar la actividad. La alerta se activó inmediatamente al detectar su ausencia. Tres integrantes del grupo, incluido el instructor, necesitaron asistencia médica tras sumergirse varias veces para localizarla bajo el agua.
Desde el primer momento tras la desaparición de Sofía, la Prefectura desplegó medios de superficie y buzos especializados, incluyendo al guardacostas GC-65, centrando la búsqueda en el último punto conocido. Con la incorporación del SB-15, el operativo suma exploración subacuática profunda y tecnología que permite trabajar en sectores con visibilidad limitada y corrientes complejas.
Cómo es el SB-15 “Tango”
El SB-15 Tango cuenta con 50,29 metros de eslora, 10,67 metros de manga y una tripulación de 43 hombres. Diseñado para operaciones de rescate complejas, el buque permite desplegar sistemas subacuáticos y realizar misiones prolongadas bajo condiciones difíciles.
Construido en Estados Unidos en 1969, fue adquirido por la Prefectura Naval Argentina en 2005. Tras sufrir un incendio en 2006 en el puerto de Buenos Aires, fue reparado en el astillero Tandanor y regresó al servicio activo en 2012. Desde entonces, el SB-15 se consolidó como un buque de referencia para misiones de búsqueda y rescate (SAR) y protección ambiental en aguas argentinas.
Trabajo coordinado
El operativo por la desaparición de Sofía no se limita al mar. Tras el alerta inicial en el Parque Submarino HU SHUN YU 809, la Prefectura desplegó personal especializado y medios de superficie, incluido el guardacostas GC-65, que trabaja con buzos entrenados para emergencias en la zona delimitada a partir del último punto conocido. Mientras tanto, se incrementaron los patrullajes costeros y recorridas pedestres para complementar la búsqueda, reduciendo áreas sin cobertura y asegurando un seguimiento constante. La coordinación con el Ministerio Público Fiscal garantiza que cada acción se realice bajo un marco institucional que organiza la información y permite ajustar decisiones operativas según los avances del operativo.
La búsqueda también se extendió al aire, con la incorporación del avión P-3C Orion de la Armada Argentina, que realizó sobrevuelos a baja altura sobre Puerto Madryn y zonas cercanas. Este apoyo aéreo permite cubrir mayores extensiones en menos tiempo, detectar indicios desde el aire y organizar patrones de búsqueda más eficientes, complementando el trabajo en superficie y las tareas subacuáticas.
A pesar de la magnitud del operativo, el jefe de Salvamento y Buceo de la Prefectura, Adrián Wagner, señaló que las posibilidades de encontrar a Sofía con vida son mínimas.
“A razón de verdad, no hay que generar falsas expectativas. Por la profundidad en la que estaba no hay posibilidades de encontrarla”, sostuvo en declaraciones a Radio Mitre.
Wagner remarcó que la operación ya superaba las 24 horas de búsqueda, lo que reduce aún más las chances de un hallazgo favorable. Además, aclaró que en este tipo de actividades no hay un seguro con la superficie, ya que suele ser más riesgoso.
“El buceo deportivo no se hace con una vinculación entre ellos, porque es más peligroso si quedan enganchados; ni con una vinculación con la superficie. Igualmente, el lugar donde estaban buceando es seguro”, aseguró.
En esa línea, agregó: “Ante esta situación, la Fuerza desplegó de inmediato un medio de superficie con un nadador de rescate para iniciar la búsqueda en la zona. Posteriormente, se sumó un guardacostas con personal especializado en buceo perteneciente a la Estación de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental de la Prefectura en Puerto Madryn”.

