Según consigna La Opinión Austral: Frente al despliegue del USS Abraham Lincoln, Teherán advirtió que actuará ante cualquier error, mientras sus diplomáticos muestran optimismo respecto a un posible nuevo pacto.
En una jornada marcada por la escalada retórica y los movimientos militares, Irán envió un mensaje doble a la comunidad internacional. Por un lado, advirtió a Estados Unidos e Israel que sus fuerzas armadas se encuentran en “alerta máxima” tras el arribo de buques de guerra norteamericanos al Golfo; por el otro, altos funcionarios del régimen reconocieron “avances” en la conformación de un marco para negociar con la administración de Donald Trump.
Según trascendió, y basándose en informes de agencias internacionales, el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln encendió las alarmas en Teherán. El jefe del ejército iraní, Amir Hatami, lanzó una dura advertencia: “Si el enemigo comete un error, sin duda pondrá en riesgo su propia seguridad, la seguridad de la región y la seguridad del régimen sionista“.
Pese al tono marcial, el presidente iraní Masud Pezeshkian buscó bajar la temperatura durante una conversación con su par egipcio, Abdel Fattah al Sisi, asegurando que “una guerra no beneficiaría ni a Irán, ni a Estados Unidos, ni a la región“.
En el aspecto diplomático, las señales resultan mixtas pero ofrecen cierta esperanza. Mientras el canciller Abás Araqchi se mostró dispuesto a negociar el programa nuclear “en pie de igualdad” -rechazando tocar el tema misiles-, Alí Larijani, secretario de seguridad, aseveró luego de reunirse con Vladimir Putin que “la puesta en marcha de un marco de negociación avanza”, desestimando lo que calificó como “propaganda de guerra“.
La tensión se percibió en las calles con rumores de sabotajes en la ciudad portuaria de Bandar Abbás y en Parand, cerca de la capital, que las autoridades desmintieron rápidamente, atribuyéndolos a fugas de gas o pequeños incendios.
En este contexto volátil, el Mando Central estadounidense (CENTCOM) alertó que los Guardianes de la Revolución iniciarán “un ejercicio naval de dos días con fuego real” en el estratégico estrecho de Ormuz, instándolos a evitar comportamientos “poco profesionales”.

