as intensas lluvias en el sureste de Filipinas provocaron deslaves que resultaron en la muerte de siete personas y el desplazamiento de más de 3.200 residentes, según informaron las autoridades locales.
MANILA, Filipinas (AP) — Las intensas lluvias han causado deslaves fatales en el sureste de Filipinas, dejando un saldo trágico de siete muertos y desplazando a más de 3.000 personas, según reportes oficiales del viernes.
En la ciudad costera de Mati, en la provincia de Davao Oriental, un alud de tierra y rocas sepultó una vivienda, resultando en la muerte de una pareja y sus dos hijas. Esta información fue confirmada por funcionarios provinciales y de respuesta a desastres.
Los equipos de rescate utilizaron maquinaria pesada para recuperar los cuerpos de las víctimas, según indicó Ednar Dayanghirang, director regional de la Oficina de Defensa Civil.
En la localidad de Monkayo, en la provincia de Davao de Oro, se hallaron los cuerpos de tres personas que quedaron atrapadas en su hogar tras un deslave ocurrido el jueves por la noche, reportaron funcionarios.
Las lluvias torrenciales han afectado a casi 10.000 personas en los últimos días, de las cuales más de 3.200 han sido forzadas a abandonar sus hogares, buscando refugio en albergues o en casas de familiares, según afirmó Dayanghirang.
Como consecuencia de la situación, varias provincias y comunidades han tenido que suspender clases y actividades laborales, lo que agrava la crisis en la región.
Los meteorólogos señalaron que estas lluvias y tormentas eléctricas se produjeron antes de la temporada habitual de tifones, que normalmente comienza en junio. Este fenómeno climático es atribuido a la interacción de vientos fríos con aire cálido y húmedo proveniente del Pacífico.
Filipinas, ubicada en el llamado «Anillo de Fuego» del Pacífico, es una de las naciones más propensas a desastres naturales, recibiendo anualmente alrededor de 20 tifones y tormentas que impactan su territorio.
Con información de Cadena 3

