El antiguo titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (Occovi), Claudio Uberti, fue arrestado por disposición judicial una vez que el máximo tribunal ratificara la condena impuesta en su contra en el expediente denominado la “valija de Antonini Wilson“. Sobre el exrepresentante pesaba una orden de captura, quedando a disposición de la Justicia por orden de la magistrada Sabrina Namer, quien subroga en el Tribunal Oral en lo Penal Económico N°1 y dirige la ejecución de la pena.
Detalles del hecho ocurrido en 2007
El suceso se originó en la madrugada del 4 de agosto de 2007. En aquel momento, el empresario venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson intentó introducir al país un maletín conteniendo 790.550 dólares en efectivo, compuestos por billetes de 50 dólares, sin realizar la declaración correspondiente ante la Aduana.
Antonini Wilson había llegado al Aeroparque en un avión privado junto a Uberti, ciudadanos venezolanos vinculados a PDVSA y funcionarios argentinos, en contexto de gestiones sobre obras de infraestructura y contratos energéticos. El efectivo fue descubierto mediante un control de seguridad con escáner realizado por personal aeroportuario, a pesar de los intentos por evadir una revisión detallada.
Al ser interrogado, Antonini Wilson indicó en primera instancia que trasladaba “libros y papeles”, para luego mencionar que llevaba unos 60.000 dólares, pero al abrirse la valija se comprobó que la cifra era considerablemente mayor. Posteriormente, el empresario —actualmente prófugo— manifestó ante el FBI de Estados Unidos que los fondos estaban destinados al financiamiento de la campaña electoral del kirchnerismo.
Vínculos con otras causas y firmeza de la sentencia
Uberti figura además como uno de los arrepentidos en la investigación de los cuadernos de las coimas. En ese proceso, confesó haber transportado bolsos con dinero recolectado de concesionarias viales para entregar a Néstor Kirchner, asegurando que Cristina Kirchner estaba al tanto de dichas maniobras.
La Corte Suprema, con las rúbricas de Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz, desestimó el último recurso de la defensa por aspectos formales. Esto dejó la condena firme y habilitó su detención inmediata y el cumplimiento efectivo de la pena.
Con información de La Opinión Austral

