TeleSUR, Resumen Latinoamericano, 18 de enero de 2026.
El Ministerio de Defensa de Rusia dio a conocer este sábado a través de su canal de Telegram que fueron ocupadas las ciudades de Privolie en la República Popular de Donetsk y Priluki en la región de Zaporozhie.
Estas acciones militares efectuadas por unidades del grupo de tropas Sur y el grupo de tropas Este respectivamente, fue parte de la información compartida en el parte diario donde también sobresalía la noticia del fortalecimiento de las relaciones con África y la muestra de material bélico presentado por el ministerio.
«Gracias a sus acciones decididas, las unidades del Grupo de Fuerzas Yug liberaron Privolye, en la República Popular de Donetsk», reconocía la entidad rusa en su canal de Telegram con respecto al primer ataque.
«Las unidades del Grupo de Fuerzas Vostok avanzaron hacia la profundidad de la defensa enemiga y liberaron Priluky en la región de Zaporozhye», anunciaba un segundo mensaje.
El reporte indica que, en las últimas 24 horas, las pérdidas del ejército ucraniano ascendieron hasta 225 soldados en el área del grupo Sur y más de 210 en la del grupo Este. A estas se suman más de 440 bajas en el frente del grupo Centro, más de 210 en el Oeste, hasta 170 en el Norte y hasta 50 causadas por el grupo Dniéper.
Además del personal, las fuerzas ucranianas sufrieron importantes pérdidas materiales detalladas en el parte ruso, donde refleja que fueron destruidos 16 vehículos blindados de combate, entre ellos un M113, dos camionetas, 74 automóviles, ocho piezas de artillería, incluido un sistema Braveheart, dos estaciones de guerra electrónica, cinco depósitos de municiones y uno de combustible. En cuanto a capacidades aéreas, el ministerio señaló que fueron derribados seis proyectiles del sistema HIMARS, dos misiles guiados de largo alcance Neptune y 214 vehículos aéreos no tripulados (drones).
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia y viceministro de Defensa, Valeri Guerásimov, afirmó que «en dos semanas de enero, se liberaron ocho asentamientos y más de 300 kilómetros cuadrados de territorio quedaron bajo nuestro control».
Rusia culpa a Occidente de ser quienes mantienen la crisis en Ucrania y amenazar con la OTAN, mientras que varios países europeos han mostrado su interés en tener conversaciones con el gigante euroasiático, lo que refleja un indicio de cambio en las relaciones políticas de la región.
