Los precios del oro y la plata se desplomaron hasta casi 30% este viernes, en una jornada marcada por el fortalecimiento del dólar. El oro al contado cayó un 8,8% hasta los u$s4.893,14 la onza, mientras que la plata se hundió casi 28% hasta los u$s83,9585.
Sin embargo, el oro venía de haber alcanzado un máximo histórico de u$s5.594,82 el jueves y sigue en camino de registrar un alza de casi el 16% este mes, lo que supone su sexto aumento mensual consecutivo.

En paralelo, el precio internacional de la plata registró una corrección significativa, luego de haber alcanzado valores históricamente elevados en las semanas previas. La caída respondió, según analistas del mercado, a tomas de ganancia de inversores, ajustes técnicos y a un reacomodamiento de expectativas sobre la demanda industrial futura.
Este retroceso impacta de manera en provincias productoras como Santa Cruz, que concentra una porción sustancial de la producción nacional de plata, junto con oro y otros minerales estratégicos. Pero, como ya comentamos más arriba, el reacomodamiento del precio viene después de una suba muy fuerte de ambos metales. Por ahora, no es para alarmarse.

Cabe destacar que el valor del oro y la plata son siempre importantes para medir el escenario del entramado minero provincial. Entre los principales efectos de una baja muy fuerte, se destacan menores ingresos por exportaciones, impacto en las regalías mineras, presión sobre la rentabilidad de los proyectos, etc.
Pero desde el sector siempre señalan que si bien la minería santacruceña ha mostrado capacidad de adaptación a contextos volátiles, la evolución de los precios internacionales será determinante para sostener el ritmo de actividad durante 2026. Por ahora, la suba ha sido mucho mayor que la caída.

