
El presidente de Estados Unidos informó que las fuerzas norteamericanas destruyeron un barco cargado de drogas operado por el Tren de Aragua, con salida desde Venezuela. La operación dejó 11 muertos y aumenta la tensión con el régimen de Nicolás Maduro.
En un mensaje desde la Casa Blanca, Trump anunció que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque cinético contra un barco vinculado al Tren de Aragua, organización que la administración norteamericana califica como narcoterrorista y bajo control de Maduro.
“El ataque ocurrió mientras transportaban narcóticos ilegales hacia Estados Unidos. 11 terroristas murieron en combate, y ningún miembro de nuestras fuerzas resultó herido”, destacó el mandatario, advirtiendo a futuros traficantes que esto es un aviso severo.
El presidente elogió al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, por supervisar la operación y prometió que habrá más acciones de precisión contra el narcotráfico en la región.

Despliegue militar sin precedentes
La ofensiva forma parte de un despliegue histórico en el Caribe: siete buques de guerra, incluidos tres destructores, dos buques de desembarco, un buque de asalto anfibio y un crucero, además de submarinos nucleares, helicópteros y aviones militares. Cerca de 8.000 efectivos participan en la operación.
El objetivo oficial de EE.UU. es combatir el Cartel de los Soles, red que, según informes de la DEA y el Departamento del Tesoro, está dirigida por oficiales venezolanos y vinculada directamente al régimen de Maduro. La Casa Blanca calificó a esta organización como terrorista global y elevó recientemente la recompensa por información sobre Maduro a 50 millones de dólares.
Venezuela responde y moviliza fuerzas
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, advirtió que responderá a cualquier acción militar estadounidense con una “lucha armada” y aseguró que la Milicia Nacional Bolivariana movilizó a 4,5 millones de reservistas.
“President Donald Trump, tenga cuidado, porque Marco Rubio quiere manchar sus manos de sangre”, dijo Maduro, acusando a Estados Unidos de crear una narrativa falsa sobre el narcotráfico para justificar una intervención en su país.
El despliegue de fuerzas norteamericanas es el mayor en la región desde la invasión de Panamá en 1989 y generó divisiones en América Latina: mientras Brasil y Colombia criticaron la medida, Guyana y Trinidad y Tobago la respaldaron por razones de seguridad y lucha contra el narcotráfico.
El Caribe como escenario de tensión
Funcionarios del Comando Sur confirmaron que los barcos y destacamentos tienen como misión interdicciones de drogas y arrestos en aguas internacionales. El operativo se conecta con la gira del secretario de Estado, Marco Rubio, por México y Ecuador, con el objetivo de reforzar la cooperación regional y la protección de las fronteras estadounidenses.
La escalada militar y las recientes acciones dejan al Caribe como epicentro de un conflicto entre Estados Unidos y el régimen venezolano, con implicancias directas sobre la seguridad regional y la lucha contra el narcotráfico internacional.
Fuente- Crónica